La hidroterapia consiste en la aplicación de duchas de agua a diferente presión y a diferente temperatura según la enfermedad a tratar, siguiendo un tratamiento progresivo y con dosis perfectamente graduadas. Hidroterapia, curación con el agua. Las propiedades terapéuticas del agua se han utilizado por miles de años en numerosas culturas alrededor del mundo. En la antigua Grecia el templo del dios de la medicina Asclepios fue construido cerca de las aguas termales.
De todos es conocido históricamente, los famosos baños termales utilizados por los romanos y en la actualidad tomar baños de aguas termales es común en numerosos países. Los pioneros de este campo, aseguraban que la hidroterapia podía curar a sus pacientes al ayudar en la eliminación de los productos de desecho del organismo y por ende la resolución de la enfermedad. Sus pacientes seguían un programa estricto con baños de agua caliente y fría, baños de vapor y paños calientes mojados en preparaciones de hierbas que envolvían al paciente para la curación de enfermedades.
Todos estos métodos están todavía en uso actualmente. La utilización de los efectos terapéuticos del agua para tratamiento de pacientes en la era moderna, lo inicio Vincent Priessnitz, que inauguro el primer balneario (Spa) en Grafenburg, Austria, a principios del siglo pasado. La hidroterapia se indica alternar agua caliente y fría para el tratamiento del paciente. La inmersión del cuerpo en agua caliente aumenta la temperatura corporal y provoca la dilatación de los vasos sanguíneos resultando en una mejor circulación de la sangre a la piel y el músculo. El agua fría produce la constricción de los vasos sanguíneos, reduciendo el flujo sanguíneo a la piel y músculos y aumentando la circulación a los órganos internos.
Al estar el cuerpo sumergido en el agua, la "reducción del peso" es de un alto porciento según se plantea, disminuyendo esto la presión en las articulaciones y músculos y creando una sensación de relajación en el individuo. La hidroterapia se recomienda en casos de inmovilidad del paciente por enfermedad, perdida de músculo por enfermedad, para promover una mejor condición física, aliviar el dolor, relajación, mejorar la coordinación músculo esquelética, pacientes con dolor de cuello y espalda, pacientes en post-operatorio, pacientes con lesiones ocurridas en el trabajo, solo para nombrar unas pocas de los cientos de aplicaciones de esta disciplina.
El agua es un medio ideal para el paciente en rehabilitación por algún impedimento físico.
Al estar el cuerpo inmerso en el agua, el paciente podrá realizar movimientos que no van a ser posibles en otras condiciones.
La hidroterapia es aplicada tanto en niños como en adultos. En niños con parálisis cerebral infantil es de gran ayuda, porque mejora el control de los movimientos y la respiración. Muchos pacientes que padecen de artritis reumatoidea tienen como parte del tratamiento la hidroterapia en la mañana, que les da un gran alivio para las articulaciones con poca movilidad, común en los pacientes con esta enfermedad. Actualmente hay cientos de centros que aplican diferentes modalidades de hidroterapia como la utilización de mangueras a presión para dar masaje cuando el paciente está inmerso en agua caliente de la tina. Trabaja utilizando los efectos de la turbulencia y el calor que reduce los niveles del dolor y estimula la circulación. En la actualidad se pueden conseguir el equipo de masaje para la tina y colocarlo en la comodidad del hogar. Si usted desea mejorar los efectos terapéuticos del agua caliente en su hogar, agregue al agua sales de Epson que alivian los dolores articulares y musculares, o aceites esenciales aplicados en diferentes padecimientos.
La hidroterapia puede ser utilizada en conjunto con tratamientos convencionales o alternativos, actualmente se aplica en muchos hospitales y clínicas como parte de tratamientos de rutina para diferentes padecimientos. En muchos establecimientos se combina con la aromaterapia para mayor beneficio del paciente. La hidroterapia no debe de ser aplicada en mujeres embarazadas y pacientes con presión alta o enfermedades del corazón. Se recomienda la consulta con el médico antes de iniciar cualquier programa de hidroterapia. La hidroterapia y sus orígenes. Hidroterapia es un término griego que significa "tratamiento mediante agua". Integra distintas técnicas que utilizan las propiedades del agua, principalmente las térmicas (agua a distinta temperatura), mecánicas (agua a distinta presión) y químicas (preparados que se pueden añadir al agua) para actuar sobre el metabolismo del cuerpo humano, el sistema nervioso y la circulación sanguínea.
El agua incide sobre la piel, el órgano más extenso del cuerpo humano. La piel es un órgano neurovascular, es decir, en ella se encuentran numerosos vasos sanguíneos por los que circula la sangre que nutre las células, y fibras nerviosas, sensitivas o que regulan las funciones de los distintos elementos que la componen. Esto será fundamental para comprender la razón de ser de la hidroterapia. La piel tiene distintas funciones en el organismo, además de ser la membrana que nos envuelve y nos protege del exterior. Tiene funciones sensitivas, de regulación de la temperatura corporal, de secreción glandular, excretoras o de secreción tóxica y de respiración. Pero la piel es, además, una gran zona reflectógena, en donde se manifiestan, por reflejo, anomalías de otros órganos. Esta característica es importante. Por ejemplo, todo estímulo térmico determina, en primer lugar, una respuesta local de los vasos sanguíneos de la piel, y acto seguido, por vía refleja, de órganos y tejidos que se encuentran interconectados por conexiones nerviosas.
Las distintas técnicas de la hidroterapia actúan sobre la piel, la regularizan y la mantienen en perfecto estado. A través de ella y mediante reflejos, revitalizan las defensas generales. La hidroterapia mejora la circulación y el metabolismo, reeduca los mecanismos reguladores térmicos y contribuye a restablecer funciones motoras disminuidas o atrofiadas. En la actualidad, la hidroterapia está plenamente aceptada, pese a que su sencillez, fácil aprendizaje y aparente modestia teórica hayan contribuido a crear cierta distancia intelectual en algunos estamentos médicos, según el sitio web ecoaldea, aunque en muchos centros especializados en la actualidad se sigue usando la hidroterapia.
La hidroterapia no es una panacea, ni un remedio universal, y no debe sustituir, aplazar ni reemplazar otros tratamientos médicos, farmacéuticos o quirúrgicos, pero es un colaborador eficaz tanto en la curación como en la prevención de casi todas las enfermedades.
Bibliografía: En el sitio web de ecoaldea en http://www.ecoaldea.com/hidroterapia